CONSULTOR DE PRODUCTO · EMPRESAS DIGITALES DE 20-80 PERSONAS

Cuanto más creces, más difícil es que todo funcione.

El equipo construye. El producto avanza. Y aun así el negocio no se mueve como debería.Las áreas van por su cuenta.
Las decisiones se frenan. Y tú acabas siendo el único que conecta los puntos.
No es un problema de personas. Es que producto y negocio han dejado de ir juntos.

Personas de negocios en silueta conversando y caminando en un vestíbulo con grandes ventanales al atardecer en una ciudad.

¿Te suena alguna de estas?

— El producto evoluciona pero las métricas de negocio no se mueven
— Las prioridades cambian cada dos semanas y nadie puede defender el orden
— Los proyectos arrancan sin tener claro el objetivo, el responsable ni lo que se va a medir
— Producto y negocio tienen versiones distintas de hacia donde va la empresa
— Las decisiones se frenan porque no está claro quién tiene que tomarlas
— El equipo entrega, pero los resultados de negocio no acompañan
— Si te vas una semana, las cosas se paran

SOBRE MI

Luis Morales

Aprendí a ver sistemas en un almacén de logística, no en un MBA.Durante 6 años dirigí operaciones a gran escala para IKEA, Decathlon y El Corte Inglés.

Coordiné equipos de hasta 80 personas, reestructuré líneas de negocio y diseñé modelos operativos orientados a eficiencia y margen.

Ahí entendí que lo que separa a los equipos que entregan resultados de los que trabajan el doble sin mover nada no es talento. Es sistema.

Esa forma de ver las cosas me la traje al mundo digital. He trabajado con marcas como AXA Seguros, Decathlon, IQOS y UNIR, además de empresas de banca y SaaS.

Rediseñé estrategias de retención y gamificación, definí servicios digitales desde cero en semanas, lideré auditorías de producto y conversión, y asumí la dirección operativa de una consultora tecnológica en plena crisis para recuperar su rentabilidad.

La mayoría de los consultores de producto vienen del diseño o de la tecnología. Yo vengo de entender cómo funciona una empresa por dentro.

Esa combinación (operaciones reales + producto digital + visión de negocio) me permite aportar algo que escasea: criterio para decidir qué se construye, qué se para y qué no debería existir.

No doy recomendaciones para archivar. Bajo las decisiones a ejecución y me aseguro de que el cambio se sostiene cuando me voy.

→ De 30+ iniciativas abiertas a 6 — todas conectadas a un objetivo de negocio real
→ 50% menos desviaciones — los proyectos empezaron a salir como se habían definido
→ Ingresos que se estaban perdiendo, recuperados — desde automatizar cobros hasta reducir deuda de clientes
→ 30% menos tiempo hasta lanzar — las mismas personas, mejor sistema

Personas de negocios en silueta conversando y caminando en un vestíbulo con grandes ventanales al atardecer en una ciudad.
Esto es lo que hago

Áreas de intervención directa

Lo que ordeno cuando entro: las palancas que hacen que decisión, ejecución y equipos vayan en la misma dirección.

Icono blanco de un maletín delante de un gráfico de barras, representando análisis financiero o empresarial.

Conexión producto-negocio

Defino qué problema resuelve el producto, para quién y qué significa que funcione bien. El punto de partida para que todo lo demás tenga sentido.

Icono blanco de un maletín delante de un gráfico de barras, representando análisis financiero o empresarial.

Sistema de priorización y foco

Reordeno prioridades y establezco criterios explícitos para decidir qué entra, qué sale y qué se detiene. Cada iniciativa con un objetivo claro: ingresos, retención o eficiencia.

Icono de bombilla con diamante y destellos brillando alrededor sobre fondo degradado oscuro.

Definición y arranque de iniciativas

Mejoro cómo se definen y arrancan las iniciativas. Los proyectos arrancan con alcance, responsable y métricas ya definidos. Menos desviaciones, menos retrabajo y menos fricción entre áreas.

Icono que muestra un embudo conectado por una flecha curva a una figura humana, y un objetivo con una flecha apuntando hacia la derecha.

Coordinación entre departamentos

Alineo marketing, ventas, producto, tecnología y operaciones bajo un marco común: prioridades compartidas, responsabilidades claras y decisiones cerradas.

Gráfico de barras ascendentes con una planta creciendo y símbolo de dólar, representando crecimiento de ganancias.

Ejecución predecible

Ajusto procesos y ritmo de entrega para recuperar previsibilidad sin burocracia; menos incertidumbre y más capacidad de ejecutar lo acordado.

Gráfico en escalera con flecha ascendente, símbolo de dólar y planta creciendo sobre monedas, representando crecimiento de ganancias.

Dirección operativa continua

Me integro temporalmente para sostener foco y decisiones cuando falta dirección operativa: protejo prioridades, reduzco ruido y aseguro consistencia

Mi forma de trabajar

No vengo a opinar. Vengo a ordenar.

Mi intervención se divide en tres fases: entender dónde está la brecha real, ordenar el sistema de decisión y ejecución, y dejar instalada una forma de trabajar que se sostenga sin depender de mí.

1. Diagnóstico operativo

Analizo cómo se decide y cómo se ejecuta hoy: Definición de iniciativas, coordinación entre áreas y métricas.

Identifico dónde se pierde foco, que fricciones están frenando el impacto y qué decisiones están abiertas o mal resueltas. Incluye entender dónde está la desconexión entre producto y negocio

2. Criterios y reordenación

Instalo criterios explícitos para priorizar y cerrar decisiones: qué se hace, qué se para y qué se mide.

Reordeno iniciativas para concentrar recursos en lo que impacta en negocio y reducir frentes abiertos y ruido operativo.

3. Ejecución blindada

Ajusto definición de iniciativas, responsabilidades y coordinación entre departamentos para recuperar previsibilidad.
Dejo un sistema de seguimiento simple para sostener foco sin burocracia y mantener la ejecución alineada con objetivos

Modelos de colaboración

Modelos de colaboración

Tres formas de entrar según lo que necesita tu empresa ahora mismo.

Diagnóstico producto y operaciones

Claridad en 90 -120 minutos

Sesión ejecutiva para entender tu situación real y detectar dónde se está perdiendo foco: prioridades, definición de iniciativas, coordinación entre áreas y métricas.

Te vas con:
- Qué parar y qué priorizar en las próximas semanas
- Decisiones pendientes que están bloqueando ejecución
- Qué medir para no decidir a ciegas

Inversión: 450 € + IVA
(Importe íntegramente deducible si pasamos a una intervención de mayor escala en los siguientes 30 días).

Reservar sesión

Intervención operativa

Reordenación y sistema instalado

Intervención corta e intensa para reordenar el sistema de decisión y dejar instalada una forma de ejecutar más predecible.

Incluye:
- Criterios claros de priorización (reglas de decisión)
- Reordenación de iniciativas y foco en lo que impacta negocio
- Mejora de definición de iniciativas para reducir desviaciones
- Coordinación entre departamentos (marketing, ventas, producto, tecnología, operaciones)
- Métricas mínimas y cadencia de seguimiento sin burocracia.

Menos frentes abiertos, menos fricción y ejecución conectada a negocio.

Inversión: Desde 3.500 € + IVA
Presupuesto cerrado según complejidad

Hablamos

Dirección de producto y operaciones

Colaboración continua

Para empresas que ya tienen tracción y quieren sostener foco y coherencia sin contratar un rol full-time.

Me integro con dirección y equipos para mantener el sistema vivo: prioridades, decisiones, coordinación y seguimiento.

Incluye: revisión semanal de prioridades, presencia en reuniones clave, acompañamiento a dirección y seguimiento de ejecución.

Inversión: Desde 4.500 € / mes + IVA
(Servicio sujeto a disponibilidad. Máximo 2 clientes simultáneos).

Hablamos

Preguntas Frecuentes
(y respuestas honestas)

¿Cómo sé si mi empresa está en el momento de contratarte?
Símbolo de cruz naranja sobre fondo blanco.

Cuando notas cosas como estas:
- El equipo trabaja mucho pero las métricas no se mueven
(captación, conversión, ingresos, retención o eficiencia).

- El producto “evoluciona”, pero no se usa como esperabas o no genera impacto claro.

- Hay procesos internos lentos o manuales porque el sistema no está bien diseñado.

- Tenéis demasiados proyectos abiertos y las prioridades cambian cada semana.

- Marketing, ventas, producto, tecnología y operaciones no empujan en la misma dirección.

¿Qué problemas sueles resolver?
Símbolo de cruz naranja sobre fondo blanco.

Cuatro, muy concretos:

- Producto sin impacto: se construye pero no mejora métricas ni reduce fricción real.

- Procesos ineficientes: trabajo manual, excepciones, coordinación pesada, cuellos de botella.

- Proyectos mal definidos: cambios, desvíos, retrabajo y tensión entre áreas.

- Prioridades sin criterio común: todo es urgente y nadie puede defender el orden.

¿Qué pasa si seguimos igual y no hacemos nada?
Símbolo de cruz naranja sobre fondo blanco.

El coste operativo crece: más coordinación, más incidencias, más trabajo manual.

Se paga retrabajo y desviación en proyectos mal definidos.

El producto acumula complejidad pero no mejora negocio.

La entrega se vuelve impredecible y se pierden oportunidades.

El equipo se desgasta por prioridades cambiantes y sensación de poco impacto.

¿Qué recibo exactamente?
Símbolo de cruz roja simple sobre fondo blanco.

Te llevas:
- Qué parar / qué priorizar (lista cerrada).
- Un plan de 2–4 semanas con responsables y objetivos.
- Estándar de definición de proyectos (objetivo, alcance, responsable, métrica).
-Austes de proceso donde se pierde tiempo (coordinación, handoffs, trabajo manual).

¿Cómo empezamos
Símbolo de suma en color naranja sobre fondo blanco.

Con un diagnóstico operativo:
reviso proyectos abiertos, fricciones de proceso y puntos de trabajo manual,
miro qué está pasando en métricas (aunque sean pocas),
hablo con 2–4 personas clave,
y cierro un plan claro: qué parar, qué priorizar y qué proceso hay que corregir primero.

¿En qué se diferencia esto de contratar un CPO
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

Un CPO se centra en el roadmap y las decisiones de producto. Yo entro cuando el problema es más amplio: cuando producto y negocio han dejado de estar alineados y el sistema operativo de la empresa no aguanta el crecimiento. Trabajo los dos lados a la vez.

Mi diferencial es que además de producto, entro en operaciones y coordinación entre áreas. Un CPO normalmente no toca eso

¿En qué se diferencia esto de contratar un COO a tiempo completo?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

Un COO a tiempo completo tiene sentido cuando la empresa ya tiene la estructura y el volumen para justificarlo. Hasta ese momento, contratar ese rol supone un coste fijo alto para una necesidad que puede resolverse de forma más ágil. Entro cuando lo necesitas, con el foco en instalar el sistema, y me voy cuando ya funciona solo.

¿No es esto lo que ya debería estar haciendo mi CTO?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

A veces sí, pero el CTO suele estar centrado en tecnología, delivery y personas. Aquí hablamos de producto + negocio + operaciones. Además, cuando todo está en marcha, alguien externo con autoridad ayuda a cortar debates y tomar decisiones que internamente se posponen.

¿Cómo trabajas con marketing y ventas?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

Cuando hace falta, me meto. Porque muchas prioridades se deciden por presión comercial o por suposiciones. Alineo criterios para que producto, ventas y marketing empujen en la misma dirección y el roadmap no se convierta en una lista de peticiones.

¿Mi equipo se sentirá amenazado o vigilado por tu entrada?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

No entro a fiscalizar personas; entro a ordenar el sistema: decisiones, prioridades, procesos y coordinación. Cuando el marco está claro, el equipo suele trabajar con menos fricción y más tranquilidad.

¿Cuándo veré resultados?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

En la mayoría de casos, en 1–2 semanas ya hay señales claras: menos iniciativas abiertas, decisiones cerradas y un roadmap más defendible. Resultados de negocio (ingresos, retención, eficiencia) dependen del ciclo del producto, pero el foco y la ejecución se notan rápido.

¿Cómo aseguras que el equipo sea autónomo cuando tú te vayas?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

Dejando instalado un criterio de priorización, un sistema de decisión y un ritmo de entrega que no dependa de mí. Mi objetivo es que el equipo pueda sostener dirección sin necesitar “muletas”.

¿En qué se diferencia tu intervención de una consultoría estratégica tradicional?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

En que no me quedo en recomendaciones. Entro en la operativa, bajo decisiones a trabajo concreto y me aseguro de que se ejecuten. Estrategia sin ejecución no cambia nada.

¿Esto es un gasto o una inversión?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

Depende de si ejecutas lo que se decide. Mi trabajo suele pagarse solo cuando reduces trabajo inútil, aceleras decisiones y reenfocas el producto hacia lo que genera ingresos, margen o eficiencia. Si buscas “opinión externa” sin cambio real, entonces sí sería un gasto.

¿En qué tipo de empresas NO encajo?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

No encajo si buscas “más manos” para producir pantallas o features. Tampoco si no hay voluntad de parar cosas, priorizar de verdad y asumir decisiones incómodas. Si todo es política interna, mi intervención no sirve.

¿Significa esto que dejaré de tomar decisiones?
Símbolo de cruz naranja con bordes blancos en un fondo negro.

No. Significa que dejarás de tomarlas solo y sin sistema. Tú mantienes la visión. Yo aporto criterio, marco y ejecución para que esa visión se convierta en  resultados.

Tienes el motor, te falta el mapa

Tu equipo técnico es capaz de construir cualquier cosa. Asegúrate de que construyen lo correcto.

El producto puede avanzar mucho y aun así no mejorar. El cambio es pasar de esfuerzo bruto a dirección clara.
Menos iniciativas, mejores decisiones y ejecución predecible.

Luces de autos en movimiento por una calle urbana con edificios iluminados de noche.